Los topónimos españoles mantienen su forma tradicional en castellano

Razones políticas y administrativas han dado lugar a curiosidades toponímicas como la de la imagen.

Los hispanohablantes siempre hemos tenido claro que la capital del Reino Unido se escribe Londres (y no London) o la de Francia se escribe París (y no Paris, sin tilde). Y eso a pesar de que London y Paris (sin tilde) son sus verdaderos nombres. Pero esta seguridad para escribir los topónimos extranjeros con su forma de escritura españolizada se vino abajo cuando La Coruña pasó a ser A Coruña; Gerona, pasó a ser Girona, o, Guipúzcoa, pasó a ser Gipuzkoa. Y así, cientos de denominaciones de ciudades, pueblos, ríos, mares, cordilleras y montañas… en las comunidades autónomas bilingües. Y sin embargo, no debería haber confusión. Porque las razones políticas y administrativas son unas, y las razones para el buen uso del español son otras.

Son frecuentes las dudas que se les plantean a los empleados públicos a la hora de escribir el nombre de una ciudad o una población determinada:

—Tengo que escribir una carta al Ayuntamiento de Cadaqués en ¿Girona?, ¿Gerona?

Si acudimos al Diccionario Panhispánico de Dudas (DPD), nos encontramos lo siguiente:

Gerona. Nombre tradicional en lengua castellana de la provincia y ciudad de Cataluña cuyo nombre en catalán es Girona. Salvo en textos oficiales, donde es preceptivo usar el topónimo catalán como único nombre oficial aprobado por las Cortes españolas, en textos escritos en castellano debe emplearse el topónimo castellano.

O sea, que para la RAE, la cosa está clara. Y así debería ser para nosotros. Si la carta que tenemos que enviar a Cadaqués parte de una administración pública (ayuntamiento, comunidad autónoma, etcétera), entonces, siempre, Girona. Si la envío a título particular y escribo en catalán: Girona; si escribo en castellano, mejor Gerona.

En el MELE-3 encontramos una recomendación parecida:

Como regla general, al escribir en español los macrotopónimos catalanes, gallegos y vascos que tengan forma tradicional española deben escribirse según la grafía que corresponda a esta lengua; por ejemplo, debe escribirse Cataluña y no Catalunya, País Vasco y no Euskal Herria, Vizcaya y no Bizkaia.

Martínez de Sousa, J (2007).: Manual de Estilo de la Lengua Española (p. 642).

La siguiente cuestión es averiguar qué topónimos están bajo ese supuesto de “nombre oficial aprobado por las Cortes españolas“. Pues, a fecha de hoy, los siguientes: en Galicia, La Coruña (A Coruña) y Orense (Ourense); en el País Vasco, Álava (Álava/Araba), Guipúzcoa (Gipuzkoa) y Vizcaya (Bizkaia); en Cataluña, Gerona (Girona) y Lérida (Lleida), y también las Islas Baleares (Illes Balears); con denominaciones bilingües: en la Comunidad ValencianaAlicante/Alacant, Castellón/Castelló y Valencia/València.

Pero hay otras muchas poblaciones y nombres propios de lugares que han cambiado de nombre  y que no han pasado por el Congreso de los Diputados. Los podremos encontrar en el Registro de Entidades Locales (REL).

En España hay varias comunidades autónomas bilingües, es decir, que poseen una lengua propia cooficial con el castellano. Son Galicia (gallego), el País Vasco (euskera o eusquera), Cataluña (catalán y aranés), Islas Baleares (catalán) y Comunidad Valenciana (valenciano). Las leyes de normalización linguística nos ilustran algo al respecto:

En Galicia, la Ley 3/1983, de 15 de junio, artículo 10.1:

Los topónimos de Galicia tendrán como única forma oficial la gallega.

En el País Vasco, la Ley 10/1982, de 24 de noviembre, artículo 10.1:

La nomenclatura oficial de los territorios, municipios […] y, en general, los topónimos de la Comunidad Autónoma Vasca, será establecida por el Gobierno […], respetando en todo caso la originalidad euskaldún, romance o castellana, con la grafía académica propia de cada lengua […].

En las Islas Baleares, la Ley 3/1986, de 19 de abril, artículo 14.1:

Los topónimos de las islas Baleares [sic] tienen como única forma oficial la catalana.

Con referencias a las lenguas cooficiales y al bilingüismo están las disposiciones oficiales de Aragón, Principado de Asturias, Comunidad Foral de Navarra y Comunidad Valenciana.

PARA SABER MÁS

49 pensamientos en “Los topónimos españoles mantienen su forma tradicional en castellano

  1. José María

    Conocida la pronunciación que la letra G tiene en castellano, ¿cómo debo pronunciar la provincia catalana más septentrional? ¿Girona? ¿Yirona? ¿Gerona? O al estilo catalán, italiano o francés, idiomas que, para tal letra, tienen otra que no existe en el nuestro, y que en tal situación la sustituyen por la Y?

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  2. Esteban

    No pierdan el tiempo. Cada cual que lo diga como quiera. El origen de un idioma es la necesidad de entenderse con quien estas. Si ese otro no lo habla, pues no hay comunicacion. El valor y el peso especifico de un idioma, sea el que sea, es lo generalizado de su uso.
    Estas ridiculas tonterias valen con el valenciano, gallego y catalan porque mas que un idioma parecen dialectos del castellano (aunque no lo sean, o si). Pero no pasa con el vascuence, que es el idoma de los vascos. Como no hay una correlacion pseudografica similar, ahi no entran. Porque ¿que pasaria si dijeramos Solaruze, Arrasate, Iruña, Karrantza Harana, Etxano, Lizarra, Eguesibar, Espartza Zaraitzu,..? vamos, que ni P… Idea. El 90% de los castellanoparlantes no saben de que poblaciones se trata ni por asomo. Por eso no se usan ni se introducen en el idioma español como “deferencia” politicamente correcta para agradar a esas minorias peninsulares.

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    1. Nina

      El valenciano, gallego y catalán porque mas que un idioma parecen dialectos del castellano (aunque no lo sean, o sí)

      En filología, para detereminar si algo es una lengua o un dialecto de una lengua, entre otras técnicas, solemos recurrir al análisis del porcentaje de vocabulario común. Se considera que un porcentaje de coincidencia del 80 % o superior indica que se trata de un dialecto, mientras que un porcentaje inferior indica que es una lengua distinta. El gallego y el portugués coinciden en un 79%; el gallego y el castellano coinciden en un 39 %, y el catalán y el castellano coinciden en un 37 %.

      En cuanto a la toponimia, decir que existe una tradición castellana con respecto a los topónimos gallegos y catalanes es, cuando menos, muy cuestionable. Por ejemplo, llama poderosamente la atención el hecho de que el nombre de Galicia no tenga traducción al castellano (sería Gallicia), así como tampoco las dos ciudades más importantes durante el medievo: Santiago de Compostela y Pontevedra (serían San Jacobo de Compostilla y Puenteviedro). Esto indica que en esa época en castellano se escribían los topónimos ajenos tal y como llegaban. La moda de castellanizarlo todo parece que no nace hasta el siglo XIX, cuando se empiezan a hacer esfuerzos mucho más serios para destruir cualquier rastro de las lenguas autóctonas. Muchos hablantes, de repente, vieron cómo los funcionarios más osados del registro civil les “traducían” los nombres y apellidos al castellano porque las otras lenguas estaban “prohibidas”. Obviamente, estos funcionarios no tenían los conocimientos lingüísticos necesarios para hacer una traducción decente, así que en la mayoría de los casos transformaron esos apellidos en auténticas chapuzas (aproximadamente el 15 % de los apellidos gallegos siguen, a día de hoy, deturpados). Con los topónimos sucedió exactamente lo mismo. Por esta razón es un acto de decencia y de sentido común que actualmente sólo se reconozcan como formas oficiales las de las lenguas autóctonas.

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  3. Fernando

    No entiendo por qué hay que tratar este tema justificándolo en la represión franquista y en el respeto al resto de lenguas que existen en España. Desde mi punto de vista, no tiene nada que ver. Yo respeto mucho a los que hablan gallego, catalán, francés, inglés… y que yo diga La Coruña, Lérida, París o Londres no tiene nada que ver. Simplemente, empleo mi lenguaje, que es el español o castellano, como en Galicia emplean el gallego, en Cataluña emplean el catalán, en Francia usan el francés, en Inglaterra usan el inglés.
    A mí no me parece una alta de respeto que en Inglaterra hablen de ‘Spain’, ni que en Francia digan ‘Espagne’, ni que en Galicia o Cataluña pronuncien España en su lengua. Pues perfecto. No me molesta ni lo más mínimo. Entonces, ¿por qué molesta que se diga Rías Bajas o Gerona? Es que no veo la falta de respeto. ¿Es que sólo los castellano-hablantes son los que faltan al respeto? Creo que en Francia se hablan otras lenguas o dialectos, o en las Islas Británicas. Y no por eso dejan de decir Toulouse o Scotland. Y que yo sepa, eso no es una falta de respeto de los parisinos a los de Toulouse o de los ingleses a los escoceses.

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  4. Julio

    Son varias las prácticas lingüísticas que a mí no me gustan.
    Una es la de cambiar la fonética. En castellano es habitual escribir Girona y leer “Yirona”. En catalán, se escribe ha y se lee como ja en castellano. Me gustaría que se respetase la fonética y que se lea tal y como está escrito. Si el catalán no tiene el sonido de la jota, debería utilizar otros recursos propios sin acudir a otras lenguas y, menos aún, que lo haga implícitamente.
    Otra es la falta de respeto recíproco al utilizar los topónimos. Así, en castellano se suele utilizar, y hasta pronunciar, el nombre en catalán (como, por ejemplo, Girona, Lleida y Catalunya); pero en catalán no se suele respetar el nombre en castellano y se usa el nombre en catalán (como, por ejemplo, Osca, Castella, La Manxa, Saragossa y Espanya).
    Otra práctica más, y ya lo dejo, es que algunos periodistas de tv que se dirijen a la audiencia hablando en castellano, van introduciendo palabras en catalán (y lo hacen cada vez más). Está bien hacerlo de vez en cuando en señal de deferencia y ganarse simpatías, pero es que ya llegan a extremos malsonantes y rayando el ridículo con frases como “Tenemos en directo al president del guvern de la yeneralitat de Cataluña. Bona tarda, president, …”.

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    1. Rosa

      Respuesta a Julio y Fernando. Qué razón tenéis en vuestros argumentos que comparto plenamente. Mi padre era de Valladolid y siempre ha hablado, lógicamente castellano/español. Mi madre de Morellano, pueblo encantador de Castellón de la Plana y por muchos años capital del Maestrazgo. Siempre ha hablado castellano/español, sin perjuicio de que cuando quería hablar con su madre o sus hermanos y no quería que nos enterásemos sus hijos de qué hablaba lo hacía en morellano, sí en morellano porque decían que no era ni valenciano ni catalán. Que graciosos, al final pillabas casi todo porque no era difícil de entender. Yo soy de Madrid, por tanto castellana. Hablo español (castellano) y, por supuesto, la política y las leyes son oportunistas para contentar a las personas que nacen y viven en Comunidades autónomas cuya lengua es distinta al castellano que, en definitiva, es el idioma oficial de España y, por tanto, el español. Que el español coincide que es el castellano, pues vale, sí, así es, aunque escueza a quién escueza. Pero a mí no me pueden obligar a utilizar sus topónimos, porque mi lengua también los tiene y cuando hablo en mi lengua digo La Coruña, Orense, Gerona, Lérida, etc. Todo este problema se ha generado con la creación de las Comunidades autónomas y algunas de ellas empeñadas en que solo se hable en su lengua oficial, cuando el castellano/español debe ser lengua cooficial en todas ellas. Pues nada, erre que erre, dale perico al torno. Tal vez sientan que esa seña de identidad les hace más importantes o superiores al resto de personas castellanoparlantes de otras comunidades autónomas. No estaría mal, que utilizáramos, por ley, el acento andalú cuando vamos a Andalucía, o el extremeño, o el castellano manchego, etc. Es absolutamente ridículo que hablando todos los españoles el castellano/español se tengan que subtitular en los telediarios, encima TVE, oficial española, los discurso o peroratas que nos largan los políticos ¿en qué cabeza cabe?, porque además, los muy pillines, cuando quieren decir algo y que todo el mundo les entienda bien que se preocupan en hablar en castellano/español. Es indignante que se pongan traductores en el Senado ¿ pagados con dinero público? cuando todos los senadores hablan perfectamente el mismo idioma. Los periodistas, qué ridículo “el procés” “el guvern, o como se diga” “la Generalitat” ¿pero que es esto? Entiendo que si les entrevistan en gallego, catalán, vascuence, sí vascuence, utilicen esos términos y sus topónimos, pero en otro caso qué sentido tiene. En fin, los gobiernos, siempre los gobiernos de turno dando cera a todos, vaya gobiernos y vaya políticos, siempre sobreponiendo los intereses partidistas al interés general, para que nadie se les subleve. Así pasa, que luego hay que pagar peajes a los chantajistas.
      Recomiendo, que se lean menos leyes y más a los lingüistas de prestigio, los hay y muchos. Ahora se me viene a la cabeza Manuel Seco, miembro de la RAE. Por favor, cuidemos el castellano/español, una lengua riquísima en todo, vocabulario, gramática, semántica, que se está dejado perder sin remisión. Defendámosla.

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  5. Roberto

    En México, hasta donde yo recuerdo, siempre se ha escrito y pronunciado “Girona”. Después de décadas o quizá siglos de uso, ¿deberíamos cambiar a “Gerona”? Los nombres de diversas localidades españolas, tales como Esplugas de Llobregat, Oviedo, Huesca, Zaragoza, Orense, al parecer sí se escriben como deberían escribirse en castellano. La duda es Girona, o Gerona. Saludos.

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    1. Francisco

      Roberto… Cuando uno ignora algo lo más normal es intentar actualizarse, estudiar, investigar para no cometer errores.
      Errores como el que acabas de poner.
      Claro que a lo mejor los de México hablan mucho de “Girona” cada dia… en este caso, ¡perdona!.

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  6. Carlos

    Lo lógico cuando se habla castellano es que los topónimos se digan en castellano. Igual que cuando alguien habla catalán dice Saragossa y no Zaragoza. Ahora bien, hay ciertos topónimos que se han extendido tanto en su lengua original que al menos a mí me resultaría raro volver a decir en castellano como son Girona o Gipuzkoa.
    Creo que la lengua no se trata de que un organismo oficial dictamine lo que es correcto y lo que no, sino de lo que la gente acaba normalizando.
    Tendemos a querer normas universales que simplemente no funcionan. Porque probablemente ningun castellanoparlante va a decir Eivissa, igual que ninguna persona va a llamar San Cucufato a Sant Cugat

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    1. Mondoxíbaro

      ¿Lo lógico? El diccionario de la RAE se conforma de los usos y costumbres que va incorporando con el tiempo según la utilización, así como antes se utilizaban ciertas palabras ahora en desuso, y la incorporación de otras nuevas (sobre todo las referentes a nuevas tecnologías), por lo que cabe deducir, que si nos adecuamos a lo dictado en las leyes, en el futuro todo el mundo utilizase Girona, A Coruña, Ourense… Serán tantos las oficiales como las correctas según la RAE, la cuestión empieza por cada uno de nosotros/as en empezar a utilizar solamente las oficiales reconocidas por la ley, por respecto a los ciudadanos que viven en esas demarcaciones.

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  7. Juan Contrigo

    Cuando un hispanohablante dice o escribe Girona en vez de Gerona está faltando al respeto a su propia lengua. Todo esto viene de la imposición de lo políticamente correcto y por ello despreciamos topónimos que se han ido haciendo durante siglos con tal de no contrariar al nacionalista de turno. Yo soy el primero en respetar las lenguas minoritarias y en hacer todo lo posible para que no desaparezcan. Pero es intolerable que los nacionalistas impongan a todos los españoles el uso de sus topónimos. Hoy día hay que ir pertrechados de un diccionario de topónimos vasco-españoles para saber en qué población nos encontramos, cuando sería muy fácil poner los carteles en bilingüe. Otro tanto ocurre en catalán, aunque esta sea una lengua más entendible y menos “traducida” a lo largo de la historia. Pero ellos manipulan la lengua y la utilizan para sus fines políticos pese a quien pese.

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    1. Fouce

      El gallego en Galicia de minoritario no tiene nada. Y nadie lo impuso con nacionalismos y políticas: es gallego mamado en casa. Puede que el castellano sí fuese impuesto con “políticas” y nacionalismos… Ahora bien, si como estamos en España, y por deferencia a las lenguas minoritarias, que se mantenga para que no desaparezca…, entonces puede que se encuentre cierto rechazo social: y con razón. A convivencia pacífica só é posible con un coñecemento real das cousas. E inventar y pretender imponer y normalizar lo que no existe genera rechazo. Y si hasta yo que apuesto por una coexistencia pacífica percibo imposiciones injustas a diario, creo que sólo puedo ser escéptico respecto a esa convivencia armónica. Unha aperta desde Galicia.

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  8. Alezpanu

    Me gustaría saber de dónde saca el Diccionario Panhispánico de Dudas la afirmación de que sólo es preceptivo usar un determinado topónimo no castellano en textos oficiales si este ha sido aprobado en las Cortes españolas como único nombre oficial. ¿Dónde está reglamentado ese uso? ¿Se consideran textos oficiales los rótulos que aparecen en la televisión pública? Muchas gracias de antemano.

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    1. Javier Badía Autor

      La norma general para los topónimos dice que aquellos que tengan tradición en lengua española deben escribirse en su versión española. Es el caso, por ejemplo, como se dice más arriba, de Gerona. Si escribiésemos en catalán, lo correcto sería Girona. Eso en cuanto a la norma general.

      Ahora bien, sucede, como se explica igualmente en este post, que en algunos casos las Cortes Españolas han aprobado que la denominación oficial debe ser su nombre en la lengua propia de esa comunidad. En esos casos, y solo para esos casos, en las comunicaciones oficiales deberá prevalecer ese nombre aunque el escrito vaya redactado en castellano. Por ejemplo, en cualquier escrito administrativo que se emita desde la comunidad autónoma de Galicia o que se envíe a esa comunidad se deberá escribir A Coruña y no La Coruña, tanto si va redactado en castellano como si va redactado en gallego. Pero es la excepción, no la regla.

      Los rótulos que aparecen en cualquier televisión pública, sea estatal o autonómica, no tienen carácter de escritos oficiales o administrativos.

      Gracias por el comentario.

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      1. Alezpanu

        Perdone la insistencia, pero es que ahí me pierdo. Lo que no entiendo es por qué el estamento que tiene capacidad para decidir el uso oficial de un determinado topónimo deben ser las Cortes Generales. Me explico, hace un par de años, un pueblo de Burgos aprobó cambiar la denominación del municipio de Castrillo Matajudíos a Castrillo Mota de Judíos. El acuerdo municipal se publicó en el Boletín Oficial de Castilla y León. No me consta que las Cortes Generales refrendaran dicho acuerdo. Por tanto, siguiendo su lógica, deberíamos seguir usando el topónimo tradicional en castellano, o sea Castrillo Matajudíos. En caso contrario, se estaría haciendo una salvedad injusta: si el topónimo pertenece a una comunidad autónoma castellanohablante, es suficiente con que el municipio en cuestión adopte una resolución al respecto, si se trata de una comunidad con otra lengua o lenguas no; en ese caso mandan las Cortes Generales.

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        1. Fran

          La cuestión que usted consulta es muy simple: se ha extendido muchísimo el mito urbano (entiendo que fomentado por el nacionalismo, es una cuestión política) de que el gobierno tiene competencias sobre la lengua castellana, y que, la ley de normalización linguística gallega, al decir que la única forma oficial es la gallega, ha modificado la lengua castellana, incorporando las formas gallegas a dicha lengua. Esto es completamente absurdo. Las Cortes Españolas acuerdan que la única forma oficial es la gallega. No modifican el castellano. Ni el Gobierno ni las Cortes tienen competencias sobre el idioma. La única autoridad que existe sobre el idioma es técnica, la RAE, diccionarios especializados reconocidos por la comunidad científica, etcétera. ¿Cómo una ley podría modificar un idioma hablado en más de 20 países?. Ahí reside el error. Una ley, o las Cortes generales puede decir misa cantada, -y en ningún caso se va a inmiscuir en el idioma, y no lo ha hecho, simplemente ha determinado cual es la forma oficial-, que el criterio de la RAE y la comunidad de expertos es lo único que prevalece; por hacer un símil, sería como si las Cortes trataran de determinar que la raíz cuadrada de 4 es 5; no tendría ningún efecto. Existe algo llamado exónimos (la forma tradicional de un topónimo en determinado idioma), y si en el idioma de turno existe un exónimo tradicional, debe usarse por encima de la forma originaria u oficial de ese topónimo. Por ejemplo, la forma oficial de Londres es London, pero obviamente no estamos obligados por la oficialidad o por la ley inglesa a decir Londres, porque tenemos un exónimo, una forma tradicional castellana, Londres. No la tenemos, en cambio, de Southhampton, y usamos la originaria, porque no existe exónimo. Los exónimos tradicionales castellanos de La Coruña, San Genjo o Girona, están la mayoría documentados desde hace siglos. Ni Franco tiene nada que ver ni se han “detuperado”, ni traducido mal (es habitual escuchar el absurdo argumento de que al menos habría que traducir bien y decir San Ginés o Roblecito por Carballino, cuando los exónimos no se forman a través de una traducción consciente de una persona concreta, sino por la natural corrupción de la lengua, con el paso del tiempo, como todo el resto de palabras que usamos. Espero haber aclarado sus dudas.

          Emplear las formas catalanas o gallegas de los topónimos en textos no oficiales, es un galleguismo o un catalanismo, en su caso. No es correcto. La corriente actual de opinión criticando el uso de las formas castellanas es política, no científica, mal informada, y tienen el mal efecto de propagar la incultura y lavar el cerebro de gente que no trata de informarse más allá. Que se trata de algo puramente político (partidista diría incluso), se ve claramente en que no hay ninguna protesta por el uso, por ejemplo, en la Wikipedia en gallego, de las formas tradicionales en ese idioma: Xaén, Badaxoz o Estremadura, formas correctas en gallego, por otra parte; pero no generan ningún tipo de indignación.

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  9. José

    Leído su artículo, me asalta una duda y es que vengo observando que en los mapas meteorológicos que expone el programa El Tiempo de TVE aparecen topónimos de ciudades como Ourense, A Coruña, Eivissa, Girona, Lleida, etcétera. ¿Es correcta esta forma de manipulación tratándose de un programa de ámbito nacional emitido para toda España? Existe un rico idioma común en el que nos entendemos todos los españoles, el castellano, y que tenemos el deber de conocer y el derecho de utilizar. No es ese programa de TVE de información del tiempo el lugar más apropiado para la enseñanza de los otros idiomas de ámbito regional que existen repartidos por el territorio nacional de España.

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    1. Xabier

      A mí me parece que el hecho de que se escriban en el idioma propio de las distintas regiones es algo que nos favorece y enriquece a todos. Sobre todo teniendo en cuenta que es lo que uno va a ver en los carteles si va a esos lugares (por ser su nombre real). Y en todo caso, a mí no me interesa mucho el tiempo que va a hacer en Algeciras o en San Cugat o en Ourense si no voy a estar allí… y como he dicho, si estoy, pues mejor que sepa como se llama en el idioma propio del sitio.

      Además el castellano es el idioma común para poder entendernos, no es el idioma propio de muchas personas el Estado español y como respeto mutuo entre vecinos, no nos vendría mal aprender y respetarnos unos a otros.

      Saludos desde Galicia.

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    2. José

      Totalmente de acuerdo, si estamos en España y es un canal de televisión de ámbito nacional (y no regional) debería poner TVE los nombres de los municipios en castellano como siempre se han utilizado, ya que, nosotros para ver la TVE no tenemos que aprender otras lenguas, para todos siempre ha sido LÉRIDA, LA CORUÑA, GERONA, ALICANTE, ETC.

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    3. Rosa

      José, toda la razón, eso mismo lo he comentado en mi comentario también de hoy. Que manera de llegar al absurdo y al ridículo. Pero es que, además, muchas personas de esas comunidades no conocen su lengua y otras, sobre todo personas mayores de ámbitos rurales no conocen el castellano. En fin, esto es de traca, por decir algo que quite hierro al asunto, pero, en verdad, una indignidad y falta de respeto y consideración para una nación con una lengua oficial y para todos los “sólo” castellanohablantes y/o hispanohablantes.

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  10. xpell

    Soy español y castellanohablante. La castellanización forzada por antiguos tiranos ultra-nacionalistas de topónimos que nunca tuvieron nombre en castellano ha dado lugar a pseudo-traducciones penosas y risibles, que además rompen totalmente con la etimología y la historia del lugar. Por ahí arriba han comentado el caso catalán de Sant Cugat del Vallès, que me imagino algunos desearían leer como San Cucufato de los Valles. Como soy valenciano, añadiré algunos ejemplos de mi comunidad, que fueron castellanizados de modo ridículo:

    Carcagente por Carcaixent, que en castellano parece un lugar lleno de gente muy carca y se carga de un plumazo toda una riquísima historia aún no resuelta de matices fonéticos latinos, árabes y romances (¿quién les diría que xent es gente en valenciano…?); Vall de Uxó en vez de Vall d’Uixó (¿qué ganarían quitándole la “i” para formar Uxó, que tampoco significa nada en castellano, y al mismo tiempo manteniendo Vall en valenciano…?); el extrañísimo Sierra Engarcerán por Serra d’en Galcerán, o sea Sierra de don Galcerán, liquidando así la memoria de la antigua familia nobiliaria medieval que le da nombre; el delirante Albalat de Taronchers por Albalat dels Tarongers, donde Taronchers no significa nada en castellano pero dels Tarongers significa de los naranjeros en valenciano, pues efectivamente hay mucha naranja en la zona…

    En fin, cateteces de viejos ignorantes que algunos se empeñan en hacer perdurar por nacionalismo fanático.

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  11. José Mesa Hernández

    Creo que deberíamos de dejar ya estas tonterías que sólo crean confusión. La lengua no se puede cambiar por decreto, es algo al margen de la política. Si yo digo Florencia en vez de Firenze ¿por qué tengo que decir Girona en vez de Gerona? Me parece bien que se diga Girona al hablar en catalán. Además, así nos situamos mejor, no nos hacemos un lío: ¿realmente alguien fuera del País Vasco sabe que Arrasate es la ciudad de origen de la famosa Orquesta Mondragón? Y es que ese es el nombre de Arrasate en castellano, Mondragón.
    Por cierto que la lengua española, o la bandera, o el cocido madrileño, nada tienen que ver con Franco. Qué más quisiera él.

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    1. Nuria

      Florencia no pertenece a España, Girona, sí. ¿Te parece buen argumento para que hagas un esfuerzo por aprender algo de las otras lenguas que cohabitan en tu país? Es comprensible negarse a aprender castellano, catalán, eusquera y gallego (cuatro lenguas es demasiado, estoy totalmente de acuerdo: yo soy bilingüe y ya me cuesta) pero por lo menos hacer un esfuerzo con los nombres propios, me parecería todo un gesto de tolerancia y demostración de que se es consciente de la pluralidad de culturas e idiomas de este país. Dejando al margen temas políticos o decretos oficiales, es una cuestión de respeto y de buena convivencia entre todas las culturas que conforman España.

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      1. Jacinto

        Exactamente. Muchos de los que se rasgan las vestiduras ante una posible desintegración del estado español, no están dispuestos a hacer ni un mínimo gesto para que todo el mundo se sienta cómodo y parte de lo mismo. Lo lógico es que todos los españoles abrazaran de forma integradora la diversidad lingüística del estado, pero la realidad es que son más habituales el desprecio y los prejuicios

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        1. Xabier

          Totalmente de acuerdo. La tolerancia y el respeto a la diversidad está casi siempre en tela de juicio. Más entre la gente que por parte de la propia ley. Creo que ya es hora de cambiar esta circunstancia. Independientemente de la ideología que uno tenga, parece buena idea dejar de utilizar argumentos totalitarios del tipo “en España en español/castellano” y comenzar a enriquecernos mutuamente desde el respeto y la tolerancia.

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      2. Javier

        Seria el mismo argumento si los catalanes no dijesen Lleo,Osca o Terol ciando se refieren a León, Huesca o Teruel, y dejasen de imponernos la ley del embudo. Y supongo que usted ira al Euskaltegi tres veces por semana a aprender euskera y otras dos a bailar sevillanas. Harto de su cinismo, oiga

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      3. XYZ

        No se trata de tolerancia o intolerancia, de que España sea un país de unos o sólo de otros. Si hablas de la estatua de la libertad, ¿ dices que está en Nueva York (en castellano) o Nova York (en català) ? Estará en “New York”. ¿ O quedaría raro ?. Entonces ¿sí que podemos traducir esa ciudad norteamericana al castellano o catalán según la lengua que estés hablando ?.
        Lo mismo con “Beijing” , “北京” , São Paulo, Москва, …
        Cada idioma traduce un nombre al idioma propio. y cada uno que use el que crea apropiado sin que hayan molestias. Si se usase mucho “San Cucufato” estaríamos tan acostumbrados que no haría gracia. A los aragoneses les hará gracia oír “Saragossa”. Y los franceses se reirán si nos oyen decir Ródano o Roine, como Rhone.
        En fin, que no seamos tan susceptibles y no traslademos la política al lenguaje y viviremos más tranquilos entre todos, en vez de hacerlo y seguirle el juego a los politicuchos, que así nos va.

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      4. Oscar

        Pero entonces, según tu opinión, en TV3 deberían hablar de Zaragoza en lugar de Saragossa ¿no? , como gesto de tolerancia y demostración y de que se es consciente de la pluralidad de culturas e idiomas de este país.
        Yo opino que si existen los topónimos en ambas lenguas, se diga en el topónimo de la lengua en la que se hable. Así, si se habla en catalán, lo lógico es utilizar Saragossa o Girona pero si se habla en castellano se debe utilizar Zaragoza o Gerona. Igualmente en castellano, decimos Londres en lugar de London, Francia en lugar de France, Inglaterra en lugar de England y así con un amplio número de topónimos. El problema es que los castellanoparlantes parece que estamos acomplejados a la hora de utilizar los topónimos en castellano. Otra cosa es que no existiese el topónimo en castellano, entonces se debe utilizar el topónimo de la lengua en cuestión.
        Un saludo.

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    2. Jesus Suarez

      Entonces no digas Sangenjo pues la traducción de Sanxenxo es San Ginés !!!! Pretendeis castellanizar todo y caéis en el ridículo. Una cosa es la traducción y otra la castellanización impuesta inquisitoriamente que roza el ridículo y el insulto.
      Me gustaría que os pusieseis en la piel de otras personas que tienen una cultura diferente a la castellana y que se les ha impuesto durante muchos años acallar su lengua y cultura, teniendo que reducir su habla materna al seno familiar, circulo de amigos y vecinos. Deberíais ser algo mas respetuosos con estos temas ahora que supuestamente hay una democracia y que se ha reconocido en el año 1983 la cooficialidad de las lenguas y el carácter oficial de los topónimos originarios de las poblaciones.
      No me imagino lo que pasaría siendo al revés. Por poner un ejemplo, si voy a Villanueva del Pardillo (Madrid) y le pregunto a un lugareño: disculpe esto es Vilanova de Pintarroxo (traducción literal en gallego), pues me contestará que no, que no sabe donde es eso y que probablemente me he equivocado; pues bien, si insisto y le afirmo al lugareño que ese es el nombre del lugar consecutivas veces después de negarmelo varias veces al final me mandara a la mierda aún diciéndole que soy gallego y se dice así en mi lengua. Le parecerá un insulto llamar a su pueblo de otra manera a la que el conoce de toda la vida. Yo toda la vida e dicho Sanxenxo, Ourense, Muxía, Laxe, A Coruña, etc etc, porque en mi tierra salvo imposiciones oficiales siempre se ha dicho así (menos la gente castellanizada, minoría en Galicia) y me parece un insulto que sabiendo el topónimo real no se respete y se trate desde el resto de lugares de menospreciar los topónimos originarios de las culturas locales. Es mas pongo otro ejemplo, también al revés para que os pongáis en la piel de los demás, si voy a una ciudad del centro de España y le digo Brais a un chico que se llama Blas, pasará de mi, pero si sigo insistiendo se enfadará…..y con razón !!!! el se a bautizado como Blas y se llama Blas, punto !!!!! pues lo mismo si le llamas Javier a un Xabier le parecerá mal si sabiéndolo insistes. Es cuestión de respeto a los topónimos/nombres propios de las culturas locales. PONEROS EN LA PIEL DE LOS DEMÁS CREO QUE ES LA ÚNICA MANERA DE QUE OS DEIS CUENTA Y RESPETÉIS LA CULTURA DE LOS DEMÁS. PENSAR SIEMPRE….Y SI FUESE AL REVÉS ???!!!!!
      un saludo desde la cordialidad y el respeto !!!

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      1. PolpolPol

        ¡Bravo! Totalmente de acuerdo.

        Por no hablar de cuando se nos tacha de nacionalistas extremistas. ¿Quién ha intentado uniformizar todos los topónimos al castellano al son de o lo aceptas o a la cuneta? Acción-reacción.

        Saludos y dejémonos de bandos o equipos, vivamos en un país común, multicultural y plurilingüe. Que por cierto, está más que demostrado que hablar dos o más lenguas de pequeño facilita el aprendizaje de otras lenguas.

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      2. Julio

        No mezclemos el asunto de los topónimos con el de los nombres de personas, porque son muy diferentes. La razón de ser del nombre de una persona es que ésta se dé por aludida al oirlo. Por ese motivo, su escritura debe corresponder con ese sonido al leerlo en el idioma del escrito. Por ejemplo, yo respondo al sonido julio tanto si lo dice un español como si lo dice un inglés, pero no respondo si oigo yiulaiou que sería el sonido resultante al leer julio en inglés (lo digo más o menos, porque no sé tanto inglés como para estar seguro). En inglés, mi nombre debería escribirse algo así como Hooleeo. Otra cosa es la escritura oficial en los documentos de identificación, los contratos, etc, en los que ha de prevalecer la escritura en el idioma oficial de origen. Todo esto conforma una problemática muy diferente a la de los topónimos. Lo que tienen en común es el rigor de lectura y que cada lengua ha de respetar. Así, nadie se ha de molestar si pronuncio jirona al leer la palabra Girona o si escribo Yirona para plasmar por escrito la pronunciación en catalán de Girona.

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    3. Xabier

      Yo soy de la idea contraria. Si usted sabe que ese sitio se llama Firenze, enséñele si quiere ambos a su interlocutor, pero no deje de enseñar el propio. Al fin y al cabo, saber de la existencia de un lugar es interesante, pero conocer el nombre propio del lugar puede resultar más útil. Por lo que no me parecería descabellado que en la medida de lo posible, utilizásemos (también) el topónimo original y no (solo) la traducción que le damos en las distintas lenguas.

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  12. Patricia Fernández

    Creo que no debería haberse permitido que en español (o castellano) se utilice la toponimia en gallego, vasco, catalán… aunque se refiera a sus lugares. De la misma manera, cuando hablamos de Francia, por ejemplo, no decimos France; ni los franceses han venido a obligarnos cómo debemos decir su topónimo. Y que las Cortes lo hayan aprobado me parece una intromisión de los políticos y una debilidad (imperdonable) del gobierno central. Lo más grave es que catalanes, gallegos y vascos cuando utilizan la toponimia española en su televisión sí que la traducen. La ley del embudo. También pienso que la RAE debería haberse pronunciado y haber defendido la utilización de la toponimia española sin tibieces. Los castellanohablantes están sufriendo mucho en las comunidades bilingües, casi una persecución y las instituciones que llevan el nombre lengua española deberían hacer más por defenderlos a ellos y a su lengua: el español.

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    1. Mad Hatter

      ¡Hola, Patricia! Aquí un castellanohablante que proviene de y ha vivido en diferentes comunidades bilingües, así como en países bilingües. Creo que ante todo se ha de respetar el nombre original de los topónimos, ya sea para países o localidades, de un lado u otro. Esto es algo que, a mi juicio, está mal hecho en castellano/español y en otros tantos idiomas; y que se ha hecho por facilitar la pronunciación, pero sin respetar la fuente original.

      Al igual que no es raro arquear una ceja cuando traducen nombres propios; puede ser molesto el traducir los topónimos. Creo firmemente que deberíamos decir “France”, “Deutschland” y “Polska”; así como ellos deberían decir “España”. Y no es únicamente por una cuestión de respeto a la fuente original, no; sino incluso por mero pragmatismo. Un ejemplo: en uno de los países bilingües de Europa -en concreto su capital administrativa- se tiene también la cuestionable costumbre de traducir los topónimos según se encuentre uno en una zona u otra. Este trato tan liviano lleva fácilmente a situaciones de confusión en el destino de sus medios de transporte; que en un lado está escrito en flamenco y otro en francés. Una pena, en mi opinión.

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    2. Nuria

      Ciertamente en España no decimos “France” decimos “Francia” porque traducimos del francés (que es un idioma no oficial y ajeno a nuestro país) al castellano. Hasta ahí todos de acuerdo. Pero el catalán, eusquera y gallego son lenguas que se hablan en España y debiéramos todos hacer el esfuerzo de respetarlas y admitir que forman parte de la riqueza lingüística de este país de todos.
      Aunque yo no sepa gallego ni eusquera, te aseguro que si ellos quieren que yo pronuncie sus ciudades y municipios en su lengua, lo haré y haré el esfuerzo de aprenderlos por respeto a mis compatriotas de país que hablan otro idioma.
      Me gustaría de verdad que se empezara a tener un poco de respeto por la multipluralidad de culturas y lenguas que conforman España, y conseguir alejarnos de la mentalidad destructiva, intolerante y absolutista que se impuso en los años de dictadura. Han pasado ya 40 años, ¿seremos ya capaces?

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      1. José

        Pues Nuria a qué esperas para aprender el gallego, el vasco y el catalán. Hija en la vida civil nos regimos por normas y esta que nos dice que cuando hablemos castellano los topónimos serán los castellanos es la que nos rige como ciudadanos españoles y sirve para establecer un orden y no se convierta España en una Torre de Babel. Todo dicho con afecto y sin acritud.

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    3. Diego Ferreiro Galán

      Patricia: soy de una de esas comunidades “bilingües” donde los castellanohablantes están sufriendo persecución: se llama Galicia, una de las naciones más antiguas de Europa y con la toponimia más rica de la península… ¿sabías que de los 30 topónimos más frecuentes en España 29 son gallegos? El problema no es que la TVG diga en sus informativos “A Rioxa” por “La Rioja”, el problema son las décadas de destrozo cultural de cambiar los topónimos históricos por versiones absurdas cuando no ignorantes. San Xenxo sería San Ginés no San Jenjo (Santo Inexistente); O Niño da Aguia sería El Nido del Águila no El Niño de la Guía… así miles. Eso sí: Labacolla no lo han traducido… ¡sería un puntazo! ¡Aeropuerto de Lavateloscojones! En fin… lo dejo, voy a buscar castellanohablantes perseguidos por las calles para acogerlos en mi casa antes de que los lapiden (¡qué cosas hay que oír!).

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      1. Fran

        Un error muy extendido. Los topónimos no han sido objeto de traducciones conscientes y literales por alguien concreto; es imposible que sean literales. Se forman por la corrupción natural del idioma a lo largo del tiempo, igual que todas las palabras que usas del gallego y castellano, y nadie pide que uses las originales formas latinas, o que las traducciones sean más “correctas”, porque sencillamente los idiomas no funcionan así. Sí, es algo muy sencillo, y la gente se arma la picha un lío. En gallego: Sanxenxo. En castellano: Sangenjo. Usos oficiales: Sanxenxo. En gallego: Badaxoz. En castellano: Badajoz. Usos oficiales: Badajoz. Hablando es normal que un gallego diga un galleguismo y diga Sanxenxo; yo lo hago: pero no deja de ser un galleguismo, y no es normal que se lo quiera imponer a un sevillano, mientras el gallego dice tranquilamente Xaén en gallego (que es la forma correcta en ese idioma…). Qué fácil, y todos podemos convivir, respetarnos y respetar las reglas de cada idioma sin intoxicaciones ideológicas ni mitos urbanos. La objetividad, los criterios científicos, son la base para empezar.

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  13. Juan Antonio Gallego Juárez

    En este importantísimo tema de la lengua no se debía haber permitido que los políticos, para congraciarse con los nacionalistas, hayan metido mano de forma insoportable. Desgraciadamente el ciudadano español no ha tenido la sensibilidad necesaria para arremeter contra esta “barbarie”. Hoy día el país que más menosprecia el idioma español es sin duda España. El admitir dos lenguas oficiales en ciertos territorios no debería haber supuesto en ningún caso sustituir los topónimos en español por los topónimos regionales sino mantener uno y añadir el otro y siempre con preponderancia del topónimo nacional. Así lo hacen en regiones como el Alto Adigio (Italia) donde coexisten el italiano y el alemán.

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    1. Ataülfo

      ¿Entonces qué decimos Sant Cugat o San Cucufate? ¿No te das cuenta que el problema real ha sido que en tiempos de la dictadura se castellanizaron los topónimos?¿O es que no te interesa esa teoría?

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      1. Javier Badía Autor

        Perdona, pero no entiendo bien ese empeño en hacer de la dictadura (¿de Franco?) el principio y fin de todas las cosas. La realidad es más diversa. Seguro que en los años cuarenta y cincuenta del siglo XX se castellanizaron topónimos, pero eso no obligaba a que con la llegada de la democracia se pretendiera imponer la operación inversa: galleguizar, vasconizar o catalanizar los que tenían una tradición en lengua castellana (Gerona o Lérida, por ejemplo). En las comunidades autónomas con lenguas cooficiales hubiera sido más adecuado mantener la doble denominación (en castellano y en la lengua específica). Las guerras de lenguas (o de topónimos) solo añaden crispación.
        Y en todo caso, lo que se dice en este blog va siempre referido al uso que hace la Administración de la expresión escrita y de su capacidad para comunicar bien.

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    1. Á

      En parte de la Comunidad Foral de Navarra (de la mitad hacia arriba aproximadamente) es oficial el euskera y el español, pero no lo es en su conjunto, por lo que no puede considerarse que sea una comunidad bilingüe como lo son las comunidades autónomas citadas en el artículo.

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  19. Josema

    También están los topónimos castellanos siguientes: La Seo de Urgel, Andorra La Vieja, Carcasona, Vilna, Perpiñán…, que se deben escribir así en castellano, (y no La Seu de Urgell, Andorra La Vella, Carcassonne, Vilnius, Perpignan…)

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