Los topónimos españoles mantienen su forma tradicional en castellano

Razones políticas y administrativas han dado lugar a curiosidades toponímicas como la de la imagen.

Los hispanohablantes siempre hemos tenido claro que la capital del Reino Unido se escribe Londres (y no London) o la de Francia se escribe París (y no Paris, sin tilde). Y eso a pesar de que London y Paris (sin tilde) son sus verdaderos nombres. Pero esta seguridad para escribir los topónimos extranjeros con su forma de escritura españolizada se vino abajo cuando La Coruña pasó a ser A Coruña; Gerona, pasó a ser Girona, o, Guipúzcoa, pasó a ser Gipuzkoa. Y así, cientos de denominaciones de ciudades, pueblos, ríos, mares, cordilleras y montañas… en las comunidades autónomas bilingües. Y sin embargo, no debería haber confusión. Porque las razones políticas y administrativas son unas, y las razones para el buen uso del español son otras.

Son frecuentes las dudas que se les plantean a los empleados públicos a la hora de escribir el nombre de una ciudad o una población determinada:

—Tengo que escribir una carta al Ayuntamiento de Cadaqués en ¿Girona?, ¿Gerona?

Si acudimos al Diccionario Panhispánico de Dudas (DPD), nos encontramos lo siguiente:

Gerona. Nombre tradicional en lengua castellana de la provincia y ciudad de Cataluña cuyo nombre en catalán es Girona. Salvo en textos oficiales, donde es preceptivo usar el topónimo catalán como único nombre oficial aprobado por las Cortes españolas, en textos escritos en castellano debe emplearse el topónimo castellano.

O sea, que para la RAE, la cosa está clara. Y así debería ser para nosotros. Si la carta que tenemos que enviar a Cadaqués parte de una administración pública (ayuntamiento, comunidad autónoma, etcétera), entonces, siempre, Girona. Si la envío a título particular y escribo en catalán: Girona; si escribo en castellano, mejor Gerona.

En el MELE-3 encontramos una recomendación parecida:

Como regla general, al escribir en español los macrotopónimos catalanes, gallegos y vascos que tengan forma tradicional española deben escribirse según la grafía que corresponda a esta lengua; por ejemplo, debe escribirse Cataluña y no Catalunya, País Vasco y no Euskal Herria, Vizcaya y no Bizkaia.

Martínez de Sousa, J (2007).: Manual de Estilo de la Lengua Española (p. 642).

La siguiente cuestión es averiguar qué topónimos están bajo ese supuesto de “nombre oficial aprobado por las Cortes españolas“. Pues, a fecha de hoy, los siguientes: en Galicia, La Coruña (A Coruña) y Orense (Ourense); en el País Vasco, Álava (Álava/Araba), Guipúzcoa (Gipuzkoa) y Vizcaya (Bizkaia); en Cataluña, Gerona (Girona) y Lérida (Lleida), y también las Islas Baleares (Illes Balears); con denominaciones bilingües: en la Comunidad ValencianaAlicante/Alacant, Castellón/Castelló y Valencia/València.

Pero hay otras muchas poblaciones y nombres propios de lugares que han cambiado de nombre  y que no han pasado por el Congreso de los Diputados. Los podremos encontrar en el Registro de Entidades Locales (REL).

En España hay varias comunidades autónomas bilingües, es decir, que poseen una lengua propia cooficial con el castellano. Son Galicia (gallego), el País Vasco (euskera o eusquera), Cataluña (catalán y aranés), Islas Baleares (catalán) y Comunidad Valenciana (valenciano). Las leyes de normalización linguística nos ilustran algo al respecto:

En Galicia, la Ley 3/1983, de 15 de junio, artículo 10.1:

Los topónimos de Galicia tendrán como única forma oficial la gallega.

En el País Vasco, la Ley 10/1982, de 24 de noviembre, artículo 10.1:

La nomenclatura oficial de los territorios, municipios […] y, en general, los topónimos de la Comunidad Autónoma Vasca, será establecida por el Gobierno […], respetando en todo caso la originalidad euskaldún, romance o castellana, con la grafía académica propia de cada lengua […].

En las Islas Baleares, la Ley 3/1986, de 19 de abril, artículo 14.1:

Los topónimos de las islas Baleares [sic] tienen como única forma oficial la catalana.

Con referencias a las lenguas cooficiales y al bilingüismo están las disposiciones oficiales de Aragón, Principado de Asturias, Comunidad Foral de Navarra y Comunidad Valenciana.

PARA SABER MÁS

18 pensamientos en “Los topónimos españoles mantienen su forma tradicional en castellano

  1. xpell

    Soy español y castellanoparlante. La castellanización forzada por antiguos tiranos ultra-nacionalistas de topónimos que nunca tuvieron nombre en castellano ha dado lugar a pseudo-traducciones penosas y risibles, que además rompen totalmente con la etimología y la historia del lugar. Por ahí arriba han comentado el caso catalán de Sant Cugat del Vallès, que me imagino algunos desearían leer como San Cucufato de los Valles. Como soy valenciano, añadiré algunos ejemplos de mi comunidad, que fueron castellanizados de modo ridículo:

    “Carcagente” por Carcaixent, que en castellano parece un lugar lleno de gente muy carca y se carga de un plumazo toda una riquísima historia aún no resuelta de matices fonéticos latinos, árabes y romances (¿quién les diría que “xent” es “gente” en valenciano…?); “Vall de Uxó” en vez de “Vall d’Uixó” (¿qué ganarían quitándole la “i” para formar Uxó, que tampoco significa nada en castellano, y al mismo tiempo manteniendo “Vall” en valenciano…?); el extrañísimo “Sierra Engarcerán” por “Serra d’en Galcerán”, o sea “Sierra de Don Galcerán”, liquidando así la memoria de la antigua familia nobiliaria medieval que le da nombre; el delirante “Albalat de Taronchers” por “Albalat dels Tarongers”, donde “Taronchers” no significa nada en castellano pero “dels Tarongers” significa “de los naranjeros” en valenciano, pues efectivamente hay mucha naranja en la zona…

    …en fin, cateteces de viejos ignorantes que algunos se empeñan en hacer perdurar por nacionalismo fanático.

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  2. José Mesa Hernández

    Creo que deberíamos de dejar ya estas tonterías que sólo crean confusión. La lengua no se puede cambiar por decreto, es algo al margen de la política. Si yo digo Florencia en vez de Firenze ¿por qué tengo que decir Girona en vez de Gerona? Me parece bien que se diga Girona al hablar en catalán. Además, así nos situamos mejor, no nos hacemos un lío: ¿realmente alguien fuera del País Vasco sabe que Arrasate es la ciudad de origen de la famosa Orquesta Mondragón? Y es que ese es el nombre de Arrasate en castellano, Mondragón.
    Por cierto que la lengua española, o la bandera, o el cocido madrileño, nada tienen que ver con Franco. Qué mas quisiera él.

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    1. Nuria

      Florencia no pertenece a España, Girona, sí. Te parece buen argumento para que hagas un esfuerzo por aprender algo de las otras lenguas que cohabitan en tú país? Es comprensible negarse a aprender castellano, catalán, eusquera y Gallego (4 lenguas es demasiado, estoy totalmente deacuerdo, yo soy bilingue y ya me cuesta) pero por lo menos hacer un esfuerzo con los nombres propios, me parecería todo un gesto de tolerancia y demostración de que se es consciente de la pluralidad de culturas e idiomas de este país. Dejando al margen temas políticos o decretos oficiales, es una cuestión de respeto y de buena convivencia entre todas las culturas que conforman España.

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      1. Jacinto

        Exactamente. Muchos de los que se rasgan las vestiduras ante una posible desintegración del estado español, no están dispuestos a hacer ni un mínimo gesto para que todo el mundo se sienta cómodo y parte de lo mismo. Lo lógico es que todos los españoles abrazaran de forma integradora la diversidad lingüística del estado, pero la realidad es que son más habituales el desprecio y los prejuicios

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  3. Patricia Fernández

    Creo que no debería haberse permitido que en español (o castellano) se utilice la toponimia en gallego, vasco , catalán… aunque se refiera a sus lugares. De la misma manera, cuando hablamos de Francia, por ejemplo, no decimos France; ni los franceses han venido a obligarnos cómo debemos decir su topónimo. Y que Las Cortes lo hayan aprobado me parece una intromisión de los políticos y una debilidad (imperdonable) del gobierno central. Lo más grave es que catalanes, gallegos y vascos cuando utilizan la toponimia española en su televisión sí que la traducen. La ley del embudo. También pienso que la RAE debería haberse pronunciado y haber defendido la utilización de la toponimia española sin tibieces. Los castellanohablantes están sufriendo mucho en las comunidades bilingües, casi una persecución y las instituciones que llevan el nombre “lengua española” deberían hacer más por defenderlos a ellos y a su lengua: el español.

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    1. Mad Hatter

      ¡Hola, Patricia! Aquí un castellanohablante que proviene de y ha vivido en diferentes comunidades bilingües, así como en países bilingües. Creo que ante todo se ha de respetar el nombre original de los topónimos, ya sea para países o localidades, de un lado u otro. Esto es algo que, a mi juicio, está mal hecho en castellano/español y en otros tantos idiomas; y que se ha hecho por facilitar la pronunciación, pero sin respetar la fuente original.

      Al igual que no es raro arquear una ceja cuando traducen nombres propios; puede ser molesto el traducir los topónimos. Creo firmemente que deberíamos decir “France”, “Deutschland” y “Polska”; así como ellos deberían decir “España”. Y no es únicamente por una cuestión de respeto a la fuente original, no; sino incluso por mero pragmatismo. Un ejemplo: en uno de los países bilingües de Europa -en concreto su capital administrativa- se tiene también la cuestionable costumbre de traducir los topónimos según se encuentre uno en una zona u otra. Este trato tan liviano lleva fácilmente a situaciones de confusión en el destino de sus medios de transporte; que en un lado está escrito en flamenco y otro en francés. Una pena, en mi opinión.

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    2. Nuria

      Ciertamente en España no decimos “france” decimos “Francia” porque traducimos del francés (que es un idioma no oficial y ajeno a nuestro país) Al castellano, hasta ahí todos deacuerdo. Pero el catalán, eusquera y gallego SON LENGUAS QUE SE HABLAN EN ESPAÑA y debiéramos todos hacer el esfuerzo de respetarlas y admitir que forman parte de la riqueza lingüística de este país DE TODOS.
      Aunque yo no sepa Gallego ni eusquera, te aseguro que si ellos quieren que yo pronuncie sus ciudades y municipios en su lengua, lo haré y haré el esfuerzo de aprenderlos por respeto a mis compatriotas de país que hablan otro idioma.
      Me gustaría de verdad que se empezará a tener un poco de respeto por la multipluralidad de culturas y lenguas que conforman España, y conseguir alejarnos de la mentalidad destructiva, intolerante y absolutista que se impuso en los años de dictadura, han pasado ya 40 años, seremos ya capaces?

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  4. Juan Antonio Gallego Juárez

    En este importantísimo tema de la lengua no se debía haber permitido que los políticos, para congraciarse con los nacionalistas, hayan metido mano de forma insoportable. Desgraciadamente el ciudadano español no ha tenido la sensibilidad necesaria para arremeter contra esta “barbarie”. Hoy día el país que más menosprecia el idioma español es sin duda España. El admitir dos lenguas oficiales en ciertos territorios no debería haber supuesto en ningún caso sustituir los topónimos en español por los topónimos regionales sino mantener uno y añadir el otro y siempre con preponderancia del topónimo nacional. Así lo hacen en regiones como el Alto Adigio (Italia) donde coexisten el italiano y el alemán.

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    1. Ataülfo

      ¿Entonces que decimos Sant Cugat o San Cucufate? ¿No te das cuenta que el problema real ha sido que en tiempos de la dictadura se castellanizaron los toponimos?¿O es que no te interesa esa teoria?

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      1. Javier Badía Autor

        Perdona, pero no entiendo bien ese empeño en hacer de la dictadura (¿de Franco?) el principio y fin de todas las cosas. La realidad es más diversa. Seguro que en los años cuarenta y cincuenta del siglo XX se castellanizaron topónimos, pero eso no obligaba a que con la llegada de la democracia se pretendiera imponer la operación inversa: galleguizar, vasconizar o catalanizar los que tenían una tradición en lengua castellana (Gerona o Lérida, por ejemplo). En las comunidades autónomas con lenguas cooficiales hubiera sido más adecuado mantener la doble denominación (en castellano y en la lengua específica). Las guerras de lenguas (o de topónimos) solo añaden crispación.
        Y en todo caso, lo que se dice en este blog va siempre referido al uso que hace la Administración de la expresión escrita y de su capacidad para comunicar bien.

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    1. Á

      En parte de la Comunidad Foral de Navarra (de la mitad hacia arriba aproximadamente) es oficial el euskera y el español, pero no lo es en su conjunto, por lo que no puede considerarse que sea una comunidad bilingüe como lo son las comunidades autónomas citadas en el artículo.

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  10. Josema

    También están los topónimos castellanos siguientes: La Seo de Urgel, Andorra La Vieja, Carcasona, Vilna, Perpiñán…, que se deben escribir así en castellano, (y no La Seu de Urgell, Andorra La Vella, Carcassonne, Vilnius, Perpignan…)

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