La misma con el mismo

Su consumo por los mismos

Los menores de 18 años son “los mismos”.

El texto, en una hoja DIN A4, situada en la pared tras de la barra de bares y cafeterías en la Comunidad de Madrid, reza como sigue:

Se prohíbe la venta y suministro de bebidas alcohólicas a menores de 18 años y su consumo por los mismos. (Artículo 30.2 de la Ley 5/2002, de 27 de junio, sobre Drogodependencias y otros trastornos adictivos).

Estamos ante el uso abusivo de una palabra que expresa repetición (forma anafórica), que vuelve sobre algo ya dicho. El mismo o la misma es un adjetivo que se sitúa normalmente entre el artículo o el determinante y el sustantivo al que modifica: el mismo día, esta misma semana… Pero también puede sustantivarse (DPD) y, en ese caso, mantiene los sentidos de identidad y de igualdad o semejanza que le son propios: Sus ideas reformistas solo cambian de posición, pero son las mismas (Vitier Sol [Cuba 1975]).

En el lenguaje administrativo su uso sustantivo es frecuente, y casi siempre innecesario, pero también en el lenguaje político y el periodístico. En el DPD se desaconseja su empleo “como mero elemento anafórico, esto es, como elemento vacío de sentido cuya única función es recuperar otro elemento del discurso ya mencionado”. Convierte el mensaje en algo lento y pesado de leer, puesto que es una forma redundante. Así, en la frase los acuerdos serán firmados por el titular del órgano o el representante de la entidad que suscriba los mismos, se debió escribir mejor: Los acuerdos serán firmados por el titular del órgano o el representante de la entidad que los suscriba. Es decir, que lo recomendable es sustituir mismo(s) por un demostrativo, un posesivo o un pronombre personal, según convenga.

En el caso que nos ocupa, bastaba con esta redacción:

Prohibida la venta y el suministro de bebidas alcohólicas a los menores de 18 años.

Lo del consumo, que aparece en el texto original, se entiende que es en el local donde se cuelga el cartel de marras.

También hay otra opción, por ejemplo:

Está prohibida la adquisición y el consumo de bebidas alcohólicas por los menores de 18 años en este establecimiento.

El maestro Lázaro Carreter, en El dardo en la palabra (1997: 310-313), nos trasladaba este diálogo para besugos:

—Juraría que me había echado las llaves al bolsillo de la chaqueta, pero no llevo las mismas en el mismo.

—¿Te has mirado en el pantalón? Puedes llevarlas en los bolsillos del mismo.

—No, no llevo las mismas en los mismos. Al salir de casa habré dejado las mismas sobre algún mueble de la misma, mientras sacaba el abrigo y me ponía el mismo.

—Tendrás que llamar al cerrajero para que abra la puerta.

—Sí, aquí tengo el teléfono del mismo. Nos cambió la cerradura de la misma hace poco, y conocerá la misma

Pues eso.

3 pensamientos en “La misma con el mismo

  1. Henrik

    Vamos a verlo con un poco más de rigor:
    La frase original dice que: 1. El establecimiento tiene prohibido vender o suministrar las bebidad a los menores. y 2. Los menores tienen prohibido consumirlas.

    Esta versión, supuestamente mejorada:
    “Prohibida la venta y el suministro de bebidas alcohólicas a los menores de 18 años.”
    … no dice lo mismo, porque omite la parte del consumo.

    Esta otra sugerencia:
    “Está prohibida la adquisición y el consumo de bebidas alcohólicas por los menores de 18 años en este establecimiento.”
    … tampoco dice lo mismo porque en esta son los menores que tienen prohibido el comprar, y no el establecimiento vender.

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    1. Javier Badía Autor

      Hola, Henrik:
      Un comentario extraño el tuyo. No entras en lo sustantivo de mi artículo:
      Estamos ante el uso abusivo de una palabra que expresa repetición (forma anafórica), que vuelve sobre algo ya dicho.
      Es decir, una forma redundante que recarga el mensaje.
      Puede que no haya acertado con los ejemplos, pero sobra lo de Vamos a verlo con un poco más de rigor.
      Lectura tranquila es lo que yo te recomiendo.
      Saludos.

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